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martes, 1 de agosto de 2017

MATEO YURAS YURAC

Nace en Antofagasta en 1941. Hijo de padres croatas: Jorge Yuras Poldo y Nedjelka Yurac.
Profesor de Estado en Castellano y Licenciado en Letras y Filosofía en la Universidad del Norte de Antofagasta. Basquetbolista, Dirigente estudiantil, Director de Teatro, Escritor, Ensayista, Poeta y Cineasta. Docente, por tres décadas, en colegios ovallinos: Amalia Errázuriz, San Viator, La Providencia, Liceo A-9 y Liceo Politécnico.
  • 1965: Recibe el título de profesor de Estado en Castellano y Licenciatura en Letras y Filosofía. Edita “ABC Escenotécnica”, un documento que reúne su profundo aprendizaje sobre técnica teatral, conocimiento absorbido de sus maestros: Luis Alberto Heiremans, Andrés Sabella y Pedro de la Barra. Ejerce como docente en la Universidad del Norte y está a cargo de la Dirección de extensión cultural de la misma.
  • 1968: Llega a Ovalle, junto a su mujer, también Pedagoga, Darcy Maltés Martínez. Son Padres de dos hijos: Patricio y Claudia.
  • 1970: Desarrolla Talleres y cursos de Teatro popular, abiertos a la comunidad ovallina. Escribe folletines, promueve el estudio y rescate de leyendas locales, auto edita poesía propia y de su esposa. Siempre está vinculado a las letras, la gestión cultural y la prensa local. Ganador del primer lugar del Festival de Teatro regional y del Concurso Nacional de Obras teatrales, en la categoría Dramas chilenos, con la obra “En agonía”, la que es puesta en escena por el Teatro de Ensayo de la Universidad de Chile.
  • 1974: Director del primer pre-universitario en Ovalle, que funciona en la sede de la Sociedad Mutualista Obrera, en calle Coquimbo.
  • 1978: Funda un Instituto de Arte en su propia casa. Creador de un nuevo género: FANTASÁTIRA, con la publicación de “¿Y… qué se cuenta?”.
  • 1983-1995: Director del CEEM (Centro de Educación Extra-escolar Municipal), una Institución de desarrollo cultural, dinámica y multifacética, en la que participan alumnos y profesores de diferentes establecimientos educacionales, municipales y particulares, interesados en ocupar su tiempo libre en diversas manifestaciones artísticas, que funciona en una antigua casona ubicada en calle Libertad N° 582.
  • 1987: Fallecimiento de su esposa, Darcy Maltés Martínez, a los 45 años de edad, a causa de un derrame cerebral.
  • 1989: Crea la Fundación para el Arte Darcy Maltés Martínez.
  • 2000: Director de la Revista cultural "La estrella alpina". Se radica en Santiago. Es abuelo de tres nietos: Darcy, Raimundo y Alfonso.
  • 2002: Lanzamiento del proyecto audiovisual “Sin-con-sentidos”, en el cual rinde tributo a su esposa.
  • 2008: Fallece, en Santiago, a los 67 años, por complicaciones de un cáncer. Sus restos descansan en el Cementerio general de Ovalle, junto a los de su esposa Darcy Maltés.
 En Ovalle, una calle lleva su nombre y otra, el de su esposa Darcy Maltés de Yuras.

(Las referencias y datos biográficos han sido proporcionados por su hijo Patricio Yuras Maltés. Gracias Patricio.)
  
HIMNO DEL COLEGIO AMALIA ERRÁZURIZ DE OVALLE

Letra: Mateo Yuras Yurac
Música: Julio Valenzuela Muñoz

Cantemos juventudes, este himno de honor
y en sus sones, saludemos el surco simiente de ilusión
manantial de límpido y joven ideal.

Colegio Amalia Errázuriz cultivo de arte y saber,
resplandor divino que, atisbando el verde valle,  escribes la verdad.

Salve, salve juventud Amalina acuña por blasón
estudiar y triunfar por la Patria para el porvenir.

Colegio Amalia Errázuriz,
son tus aulas perfiles de alegría
cánticos que guían con amor y devoción.

Salve, salve, juventud Amalina acuña por blasón
estudiar y triunfar por la patria para el porvenir.

HIMNO DEL CLUB DE DEPORTES OVALLE

Letra: Mateo Yuras Yurac
Música: Marco Figueroa Cortés

Voces resuenen cantando
Club de Deportes Ovalle
apoyando con nuestra energía
al eco de verde color.
              
Un grito lancemos al viento
Como insigne pendón de victorias.
Como escudo grabado en el pecho:
¡del valle su verde color!

CORO:
Y cantando en nuestro Valle
Valle, valle Deportes Ovalle
Y cantando en nuestro Valle
Alta enseña de fuerza y unión/ bis
              
 Y el tesón que será nuestro lema
 Vas lidiando al aire y al sol
 Con la fuerza y sana alegría
 Nuestro aliento te hará vencedor

CORO:
Y cantando en nuestro Valle
Valle, valle deportes Ovalle
Y cantando en nuestro Valle
Alta enseña de fuerza y unión/ bis

CODA:
Valle, Valle….Ovalle
Valle, Valle….Ovalle
Club de Deportes Ovalle
Valle, Valle… Ovalle
Valle, Valle….Ovalle
Alta enseña de fuerza y unión / bis

lunes, 3 de julio de 2017

PEDRO ENRIQUE ALFONSO BARRIOS

Nace en Ovalle, el 25 de marzo de 1903. Hijo de Pedro Alfonso Muñoz y María Luisa Barrios.
Abogado, Profesor y Político. Presidente del Centro de estudiantes Universitarios de Coquimbo y del Centro de estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile. Ministro de Estado de cuatro presidentes. Consejero del Banco Central. Presidente de LAN Chile y del consejo del diario La Nación.  Miembro honorario y presidente del Rotary Club de Ovalle. Estudia en el Liceo de hombres de Ovalle  y en el Internado Nacional Barros Arana de Santiago. Propietario del fundo “Camarico”, ubicado en la comuna de Punitaqui.
  • 1925: Recibe el título de Abogado en la Universidad de Chile. Tesis: “Juzgados de letras de menor cuantía. Organización, competencia, procedimiento”
  • 1927: Inicia su vida profesional, como profesor de Educación cívica, en el Liceo de hombres de Temuco.
  • 1929: Juez titular del Departamento de Ovalle.
  • 1931: 11 de julio, contrae matrimonio, en Santiago, con Esperanza González Toro, hija de José Bruno González Julio y Carmela Toro. Son padres de cuatro hijos: Esperanza, Carmen, Pedro José y Pedro Enrique.
  • 1932-1959: Presidente del partido Radical.
  • 1933-1937: Diputado por la 4ª Agrupación Departamental de La Serena, Elqui, Ovalle e Illapel. (Es reelecto en el año 1937, pero no llega a completar el mandato, por su incorporación al gabinete de Pedro Aguirre Cerda, en la Secretaría de Hacienda del Ministerio del Interior, cargo en el que permanece hasta el año 1939).
  • 1945: Asume la cartera de Economía y Comercio, en el gobierno de don Juan Antonio Ríos.
  • 1950-1951: Es nuevamente Ministro del Interior, en el gobierno de don Gabriel González Videla. Por el viaje del Jefe de Estado a USA, asume como Vicepresidente del país, por un mes (desde el 11 de abril al 8 de mayo).
  • 1952: Es candidato a Presidente del país, pero no tiene éxito.
  • 1956: Jubila como Abogado.
  • 1963: Es, por un mes, Ministro de Agricultura, en el gobierno de don Jorge Alessandri Rodríguez.
  • 1969: Es expulsado del partido Radical, por oponerse a la unión de comunistas y socialistas, quienes apoyan la candidatura de Salvador Allende.
  • 1970-1973: Presidente de la Democracia radical. En el cargo, es opositor al gobierno de la Unidad Popular. Se retira de la vida política activa.
  • 1977: 10 de septiembre, fallece, a los 74 años, por una deficiencia cardiaca, en la Clínica Santa María de Santiago. Sus restos son sepultados en el mausoleo de su familia en el Cementerio General de Ovalle.
  • 1979: A pesar de sus detractores (quienes lo acusan de  haber, supuestamente, utilizado influencias, para que el trazado de la carretera Panamericana, hoy Ruta 5 norte, fuera desviada y pasara frente a su fundo en Cerrillos de Tamaya y no por Ovalle), autoridades comunales de la época, solicitan al gobierno la edificación de un monumento en su memoria, decreto que es aprobado el 9 de mayo. La escultura de su rostro, en bronce, es colocada en el bandejón central de la Alameda, frente al espejo de agua. Luego de treinta años, es retirada por remodelaciones y espera ser reubicada en otro sector de la misma.

viernes, 2 de junio de 2017

VICTOR DOMINGO SILVA

Nace en Tongoy, región de Coquimbo, el 12 de mayo de 1882; hijo de Federico Silva y Dolores Endeiza. Poeta, cuentista, dramaturgo, periodista y diplomático. Prolífico y multifacético autor en diversos géneros: poesía, novela, teatro y ensayo. Realiza sus estudios en Ovalle y La Serena.

  • 1901: Publica sus primeros poemas en Valparaíso.
  • 1905: Recita sus poesías en el Ateneo de Santiago.
  • 1906: Publica su primer libro de poemas: “Hacia allá”.
  • 1907: Redactor del diario “El Mercurio” de Valparaíso,  donde escribe bajo el seudónimo de Cristóbal de Zárate. Contrae matrimonio con Eva Nelson Brunell y se radica en Limache. 
  • 1908: Nace su primer y único hijo, quien fallece prematuramente.
  • 1912: Secretario de redacción de El Mercurio, de Santiago. Publica la novela “Golondrina de invierno” y el poema “Al pie de la bandera”.
  • 1913: Se radica en Tarapacá, donde funda el diario “La Provincia”
  • 1915: Dirige la revista “Monos y Monadas”.
  • 1916: Diputado por Copiapó, Chañaral, Vallenar y Freirina.
  • 1924: Cónsul de Chile en Bariloche, Argentina.
  • 1927: Cónsul de Chile en Madrid, España.
  • 1939: Encargado de negocios en República Dominicana.
  • 1941: Cónsul de Chile en Extremadura y Andalucía, con residencia en Sevilla, España.
  • 1950: Fallecimiento de su mujer, Eva Nelson Brunell, en Limache.
  • 1954: Premio nacional de Literatura
  • 1959: Premio Nacional de Teatro.
  • 1960: Fallece en Santiago, a los 78 años de edad.
Sus principales obras:

Adolescencia (1906)
El Derrotero (1908)
Romancero Naval (1910)
Golondrina de invierno (1912, novela)
La Pampa Trágica (1921, novela)
Palomilla brava (1923, novela)
El alma de Chile (1928), antología poética
El mestizo Alejo (1934)
Poemas de Ultramar (1935)
El cachorro (1937)
La Criollita

En teatro:

El pago de una deuda (1908)
Nuestras víctimas (1912)
Las aguas muertas (1921)
El Rey de la Araucanía (1936)
Fuego en la montaña (1938)
Aún no se ha puesto el sol (1950)
La tempestad se avecina
El hombre de la casa

Filmografía

1921 - Los payasos se van (actor)
1922 - El empuje de una raza (guionista)

Llevan su nombre:

- Un parque en Tongoy.
- La Biblioteca Pública y un concurso literario en Ovalle.
- Escuelas: La Serena, San Joaquín, Ñuñoa, Macul, Concepción, Coronel, Coihaique, Aysén.
- Calles: Ovalle, Coquimbo, Santiago, Viña del mar, Olmué.
- Población y Consultorio: Coihaique.
- Junta de vecinos, El Llano, Coquimbo.

POESIA

AL PIE DE LA BANDERA

¡Ciudadanos!, ¿Qué nos une en éste instante?, ¿Quién nos llama?
¿Encendidas las pupilas y frenéticas las manos?
¿A qué viene ese clamor que por el aire se derrama y retumba en el confín?

No es el trueno del cañón; no es el canto del clarín:
es el épico estandarte, es la espléndida oriflama,
es el patrio pabellón que halla en cada ciudadano un paladín.

¡Oh!, Bandera!, ¡La querida, la sin mancha, la primera  entre todas las que he visto!…
¡Cómo siento resonar, no en mi oído, sino dentro de mi ardiente corazón,
tu murmullo que es alerta y es arrullo;
tu murmullo, que es consejo en las tertulias del hogar
y que en medio de las balas es rugido de león!

¡Cómo siento que fulgura; con qué ardores, la gloriosa conjunción de tus colores,
flor de magia, hecha de fuego, de heroísmo, de ideal!
¡La bandera! La soñamos inmortal con su blanco, con su rojo, y con su azul,
en que descuella perla viva y colosal,
esa estrella arrancada para ella al océano de luz del cielo austral!
La hemos visto desde niño; la queremos como amamos a la novia,
con supremos arrebatos, con ternura, con unción.

Ella vive palpitante en las visiones familiares de los días escolares.
Y, al mirarle hecha jirones, nos parece que ella grita al desgarrarse
porque mece lo que aún queda en nuestras almas de esperanza, de ilusión.
¡Todo pasa! Viento trágico y siniestro, padre noble, dulce madre, tibio hogar.
¡Somos huérfanos! Erramos, dolorosos peregrinos, por insólitos caminos y al azar…
¡La bandera! ¿Quién olvida que ella ha sido como un hada para nuestra edad florida?

¿Quién, al verla que, a pleno aire, se levanta no la advierte como un alma enamorada de la vida?
¿De qué trémula garganta, en los grandes días patrios,
se escapó una nota sola que no haya respondido,
como el eco más sentido la bandera que tremola
en lo alto de una madero carcomido de la escuela, del cuartel o del torreón?

¿Qué muchacho, entre la gresca vocinglera de Septiembre,
malamente disfrazado de soldado no ha jurado convertirse en un héroe patrio
y defender de su bandera hasta el último jirón?
¡Oh, bandera! ¡Trapo santo! hay ingratos que te niegan, que se burlan de tu encanto
con que envuelves y fascinas; que no entienden el lenguaje de tu risa y de tu llanto.

Mientras tanto, yo sé bien que no hay ninguno que nostálgico te mire,
y no tiemble, y no suspire y no llore en tu homenaje.
Yo sé bien que a más de un pobre desterrado toda el alma en un sollozo has arrancado
cual se arranca el duro hierro de una herida cuando errante por naciones extranjeras
con el fardo del dolor ha observado que, entre un bosque de banderas,
sólo falta la que amó toda su vida: ¡la bandera tricolor!

Yo sé bien lo que se siente cuando, a solas, desde un barco, mar afuera, entre las olas,
se percibe la silueta de un peñón y sobre él, a todo viento,
la bandera que saluda cariñosa, la bandera que es la madre, que es la esposa,
el hogar, la Patria entera, que va oculta en nuestro propio corazón!

Yo no sé cuándo es más grande la Bandera: si en el campo de batalla,
inflamada por relámpagos de cólera guerrera y deshecha por el plomo y la metralla,
o en lo alto tijeral del edificio y donde es como un heraldo de alegría
que levanta, en plena urbe, su armazón,
porque no se ha consumado el sacrificio del que rige, con heroica bizarría,
el compás de su martillo por el ritmo del pulmón.

Sólo sé que para ella siempre el mismo cualquier gesto de heroísmo;
que ella cubre con la misma majestad a unos y otros; la bandera es madre –es hembra!-
y, si en medio de los vivos a menudo el odio siembra, 
por encima de los muertos sólo arroja su piedad.

¡Ciudadanos! Que no sea la bandera en nuestras manos ni un ridículo juguete, ni estúpida amenaza ni un hipócrita fetiche, ni una insignia baladí. Veneremos la bandera como el símbolo divino de la raza; adorémosla con ansia, con pasión, con frenesí, y no ataje en nuestro paso, mina, foso ni trinchera cuando oigamos que nos grita la bandera: “¡Hijos míos! ¡Defendedme! ¡Estoy aquí!”

martes, 2 de mayo de 2017

JOSÉ TOMÁS URMENETA


Nace en Santiago, el 8 de octubre de 1808, hijo de don Tomás Ignacio Urmeneta Guerra y doña Manuela García-Abello Pizarro.
Propietario de la mina "Pique de Tamaya", del ferrocarril de Tongoy y de la Empresa de Gas de Santiago.
En Limache se desempeña como industrial y agricultor, donde también es conocido por su filantropía.
En los puertos de Guayacán y Tongoy, financia la edificación de casas para sus empleados.
El primer Hospital de Ovalle lo cuenta entre sus benefactores.

  • 1823: Al egresar de secundaria, viaja a USA, donde ingresa a la Universidad de Brown, Rhode Island, y, luego de cuatro años, se gradúa en Leyes y Artes.
  • 1827: Regresa a Chile, con 19 años de edad. Luego viaja a Inglaterra, donde se impregna del espíritu empresarial inglés, regresando al país, en el año 1831, lleno de ideas para emprendimientos industriales.
  • 1830: Se dedica a la actividad minera, convirtiéndose en un hombre de fortuna.
  • 1832: El 7 de junio, a los 24 años, contrae matrimonio, en la hacienda de Sotaquí, con doña Carmen Quiroga Darrigrande. Es padre de tres hijas: Manuela, María del Carmen y Josefa Amalia.
  • 1846-1849: Diputado por Ovalle.
  • 1852-1855: Diputado por Elqui. También forma parte del Consejo de Estado.
  • 1855-1864: Integra el Congreso Nacional en la Cámara de Senadores.
  • 1858: Adquiere una hacienda en Limache, a la que bautiza como “Lo Urmeneta”. Es un bienhechor que ayuda, económicamente, a la fundación de la localidad San Francisco de Limache.
  • 1863: Junto a su amigo Adolfo Eastman Quiroga, fundan la 8ª Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
  • 1870: Ya es en un exitoso empresario, caracterizado por la diversidad de sus inversiones: Minería, Molinos, Bienes raíces, Tejas y ladrillos, Ferrocarriles, Seguros y Bancos. Varios partidos políticos (Radicales, Liberales y Nacionales), lo proclaman candidato a la Presidencia de la República, pero no tiene éxito.
  • 1878: 20 de octubre, muere, de un aneurisma cerebral, a los 70 años, en su hacienda Lo Urmeneta. Sus restos descansan al interior de la Capilla del antiguo Hospital Santo Tomás, de San Francisco de Limache, junto a los de su esposa Carmen Quiroga Darrigrande.

Su hija Josefa Amalia Urmeneta contrae matrimonio con Maximiano Errázuriz Valdivieso, quienes son padres de Amalia Errázuriz Urmeneta, quien se casa con Ramón Subercaseaux Vicuña. Años después, uno de los hijos de este matrimonio, el Arzobispo de La Serena, Monseñor Juan Subercaseaux Errázuriz, le da el nombre de su madre al Colegio Amalia Errázuriz de Ovalle.
San Francisco de Limache, Ovalle, Tongoy, Coquimbo y Andacollo, cuentan con avenidas, calles y paseos peatonales con su nombre.
También llevan su nombre el Liceo Industrial de Coquimbo y un edificio en Puerto Montt.

sábado, 1 de abril de 2017

MIGUEL AGUIRRE PERRY



Nace en Ovalle el 11 septiembre de 1853, hijo de don Pedro Aguirre Carvallo y doña Antonia Perry Campos.
Realiza sus estudios en el Seminario de Santiago, con la intención de consagrarse como Presbítero. En 1876 ingresa a la carrera de Medicina en la Universidad de Chile.
Al iniciarse la Guerra del Pacifico, abandona sus estudios y se incorpora al Ejército de Chile como Subteniente del Regimiento 4° de Línea.
Participa en la toma de Pisagua, el 02 de noviembre de 1879; en la batalla de Dolores, el 19 de noviembre del mismo año, y en la batalla de Tacna, el 26 de mayo de 1880.
Posteriormente, es nombrado Ayudante del Comandante Juan José San Martín y participa en la toma del Morro de Arica, el 07 de junio de 1880, donde es abatido y muere. Contaba con 27 años de edad.
Es sepultado en el Cementerio de Tacna. Posteriormente, sus restos son trasladados a su tierra natal y se le da sepultura en el Mausoleo de los Héroes de la Guerra del Pacífico, en el Cementerio General de Ovalle.
Una calle del centro de Ovalle y otra en La Serena llevan su nombre.

“El bravo y decido subteniente don Miguel Eulogio Aguirre Perry, que ha abandonado los claustros de la Escuela Médica, por un puesto de combate en el 4º de línea, es de la 4ª también; y en el asalto tiene alientos gigantescos de soldado, heredados sin duda, del Conquistador y compañero de Pedro de Valdivia, don Francisco de Aguirre, de quien en línea recta desciende y cuya generosa y brava sangre española no desmiente.
¡Miguel Aguirre Perry, ovallino, y a quien estimamos de veras, salvó indemne en este primer asalto; pero más adelante, por desgracia, una bala enemiga cortó la carrera de aquel esforzado mozo; cruel proyectil que perforó de frente su ancho pecho, en la parte superior, chocó en la espina dorsal, desquició la vértebra, y destrozó la médula espinal!
Lo hemos dicho, Aguirre Perry, era estudiante de medicina; solo se tomó el pulso y cuando alguien se acercó a auxiliarlo, con tono tranquilo, casi alegre exclamó: "¡Me fregaron, compañero!" La parálisis del corazón y falta de respiración producida por tan gravísima herida, apagaron más tarde la vida de aquel valiente mancebo.”
Nicanor Molinare, “Asalto y Toma de Arica”

miércoles, 1 de marzo de 2017

CANTINERA (II)


MARÍA QUITERIA RAMÍREZ RODRÍGUEZ
(María, la Grande)

Nace en Illapel en el año 1848. 
En octubre de 1879, desde Los Vilos, embarca rumbo a Perú, antes de la guerra. 
Vive durante bastante tiempo en Iquique, donde es amiga de Irene Morales, otra reconocida Cantinera.
Se enrola como la primera Cantinera del Regimiento 2º de Línea, bajo las órdenes de Eleuterio Ramírez.
Combate en la toma de Pisagua, luego pasa al campamento de Dolores.
Tiene activa participación en la Batalla de Tarapacá, donde cae prisionera del Ejército peruano, junto a otros cincuenta compañeros, siendo conducidos, a pie, desde Tarapacá a Arica. Con la toma de Arica, por el Ejército chileno, recupera la libertad, volviendo a incorporarse a su Regimiento.
En Pisco se embarca para la expedición a Lima y de ahí hace la travesía, por tierra, al Valle de Lurín.
Tiene un destacado rol en la batalla Chorrillos, donde, incluso toma el fusil y combate junto a sus compañeros. Es protagonista de la entrada a Lima con el Ejército chileno vencedor.
Regresa a Santiago, con algunos soldados, el día 14 de marzo de 1881, muy enferma del hígado, pero se recupera.
Conoce y se enamora de un minero del Batallón de Infantería Tamaya, con el cual, al término de la guerra, deciden irse a vivir a Ovalle. Fallece el 2 de noviembre de 1929. Sus restos descansan en el Mausoleo de los Veteranos del 79, en el Cementerio General de la ciudad de Ovalle.
En su natal Illapel, un barrio lleva su nombre.
Uniforme de la Cantinera María Quiteria Ramírez
Donado al Museo Histórico Nacional, en 1986, por Isolina Barraza.
Puede ser visitado en Plaza de Armas 951, Santiago, Chile.

CANTINERA (I)

Cantinera es el nombre que recibe la mujer que acompaña a los soldados en sus tareas militares.
El término proviene de la voz “Cantina”, que en jerga militar de la época designa a  pequeñas tiendas de comestibles, y también, a pequeños compartimentos utilizados para transportar porciones de alimentos y bebidas. 
Cuando una mujer se hacía cargo de una cantina o prestaba servicios especiales dentro del campamento militar (por ejemplo, llevando la “cantina” para aliviar algún soldado), pasaba a denominarse Cantinera.
El origen de su presencia en el Ejército, se remonta a la segunda mitad del año 1830, en la guerra que enfrenta Chile con la Confederación Perú-Boliviana.
Acompaña a los soldados, en calidad de enfermera, asistiendo a los convalecientes, realizando labores domésticas, humanitarias, sanitarias y  prestando ayuda en los diversos problemas que los hombres de armas enfrentan en campaña.
Debía ser soltera, de moralidad reconocida y probadas buenas costumbres.
La mayoría proviene de los estratos medio-bajo y bajo, de los centros urbanos de Santiago y Valparaíso. Reciben el mismo sueldo que un soldado y visten el mismo uniforme (aunque llevando faldas).
Su presencia continúa en la Guerra del Pacífico (1879-1883) cuando se constata el mayor número de ellas. Si bien, un decreto autoriza a cada regimiento a ser acompañado por una, en la práctica, cada compañía contaba de tres a cuatro Cantineras.

miércoles, 1 de febrero de 2017

VENDIMIA




La palabra proviene del latín “vindemia” la cual, a su vez, está compuesta por “vihum” que se traduce como "vino" o “demere”, relacionada con los verbos cortar o quitar, de allí que su acepción sea referida al proceso en el que se cortan y recolectan los racimos de uva (cosecha) que serán destinados a la producción de vino, pisco, aguardiente o alcohol. El término también le da nombre al periodo en el que se llevan a cabo estas acciones.
En el hemisferio sur, tiene lugar entre los meses de febrero y abril, mientras que en el hemisferio norte se desarrolla entre julio y octubre. Estas fechas no son exactas y pueden variar, de acuerdo a múltiples factores: tipo de uva, particularidades del clima, grado de maduración que se desea del fruto, etc.
La recolección de racimos se puede realizar por medio de máquinas que automatizan todo y permiten que el trabajo sea más rápido y económico.
El sistema manual se ha ido perdiendo con los años, porque es más lento y costoso, pero permite obtener productos de mejor calidad.
En una sencilla síntesis, en la vendimia se distinguen las siguientes etapas: recogida de racimos, pesaje, control en bodega, despalillado y estrujado. Una vez que se forma el mosto, este va a unas cubas para su fermentación, luego se cuela y se vierte en otras cubas, hasta que, luego de un determinado tiempo, el vino se embotella.
En los últimos años (tal como se hace con la Trilla) la vendimia artesanal se presenta, más bien, como un espectáculo folklórico en zonas rurales y urbanas, para que el público pueda apreciar cómo se trabajaba antes de las máquinas. Se invita a todos a aplastar los racimos con los pies, mientras se canta, baila y degustan vinos acompañados de una variada oferta gastronómica. Es lo que le da, precisamente, el carácter de “fiesta”. Desde la antigüedad, la vendimia es festejo, jolgorio y alegría.
Para nuestros antepasados, el vino era un puente entre el pueblo y los dioses, por lo cual, era visto como un ritual sagrado que debía celebrarse y respetarse. La vendimia es parte de nuestra cultura campesina.