domingo, 24 de abril de 2011

ALFARERÍA DIAGUITA


















En el territorio norte de Chile existen: el Norte Grande (caracterizada por la presencia del gran desierto de Atacama) y el Norte Chico, cuya extensión abarca las III y IV regiones. En este último se destaca una de las culturas precolombinas más llamativas: el pueblo Diaguita, que se desarrolló en cinco valles: Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí y Choapa, limitando al norte con los atacameños y al sur con los picunches, convirtiéndose en el pueblo prehispánico más avanzado del territorio.
Su aparición se asocia al término de la última glaciación en el planeta, hace unos 12.000 años, cuando un grupo de cazadores provenientes del norte se ubica en el actual sector de Los Vilos, donde es probable que se concentrara una gran cantidad de potenciales presas como el Mastodonte, Caballo Americano, Milodontinos, Perezosos gigantes y variedades del Ciervo de los Pantanos. Sin embargo, los rápidos cambios climáticos de la época, hicieron desaparecer gran parte de esta fauna, y es probable que, alrededor del año 8.000 AC, hayan vivido, principalmente, de la caza del Guanaco, animal predominantemente cordillerano. Hacia el 2.500 AC, sin embargo, comienzan a generar las primeras formas de cultivo de la tierra y se da inicio a una gran transformación en su forma de vida.
De esta época proceden las primeras muestras de cerámica, asociadas a un gran complejo agro alfarero llamado El Molle. En este complejo cultural confluyen estos grupos de cazadores y grupos del noroeste Argentino, cuyas características son: economía agro ganadera, asentamientos semi estables en las praderas, conocimiento de técnicas metalúrgicas primarias en cobre, oro y plata y la elaboración de una fina cerámica de atractiva sencillez, en algunos casos finamente decorada. Todos estos elementos se han rescatado de innumerables hallazgos, principalmente de cementerios Diaguitas, encontrados por accidente mientras se ejecutaban construcciones civiles, descubrimientos arqueológicos dirigidos, o simplemente, debido a los hallazgos fortuitos de visitantes a la zona. En la gran mayoría de los cementerios, los jarrones se encontraron junto a osamentas humanas e innumerables objetos de uso doméstico, que los Diaguitas proporcionaban a los muertos para su viaje al "más allá".
El estudioso Francisco Cornely, en una publicación de 1966, clasifica los hallazgos alfareros en tres períodos:
1.- Fase Arcaica: formas sub globulares y tronco cónicas, con motivos geométricos simples y la utilización principalmente de los colores rojo, negro y blanco.
2.- Fase de Transición: decoración con diseños geométricos y sólo insinuaciones de cambios en la forma.
3.- Fase Clásica: donde las formas incluyen paredes rectas y no sólo curvas, bases redondeadas, mayor variedad de objetos, algunos de ellos con representaciones antropomorfas.
Posteriormente Gonzalo Ampuero realiza una descripción de los periodos un tanto distinta, que él llama Fases I, II y III.
Es necesario recordar a este pueblo por su gran aporte a la alfarería típica de la zona centro y norte de Chile, arte que se puede apreciar en los Museos Arqueológicos de La Serena y Ovalle, y el Museo Chileno de Arte Precolombino, entre otros.

Fuentes:
http://www.precolombino.cl/,
http://diaguitasierradelmedio.blogspot.com/;
http://aborigenesamericanos.blogspot.com/
http://los-diaguitas.blogspot.com/

http://tribusdechile.blogspot.com/