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Rey de Socos
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martes, 21 de diciembre de 2010

FRASES TÍPICAS DE PERIODISTAS


- Armas de grueso calibre.
- A plena luz del día.
- Aún se desconoce el monto del botín.
- Bajo altas medidas de seguridad.
- Cartas credenciales.
- Con la nota preparada por nuestro enviado especial.
- Desde el centro de la noticia.
- El acto se desarrolló con total normalidad.
- El edificio quedó reducido a escombros.
- El parque vehicular.
- En el Hospital Institucional.
- En el marco de las celebraciones.
- En un clima de tensa calma.
- En un día como hoy.
- Estamos siendo testigos de un trascendental momento.
- Finalizó hace breves minutos.
- Fue sorprendido conduciendo bajo la influencia del alcohol.
- Fuentes gubernamentales confirmaron.
- Hemos sido testigos de escenas desgarradoras.
- Imágenes inéditas.
- La noticia está en desarrollo.
- Las autoridades anunciaron medidas para dar con el paradero de los antisociales.
- Las autoridades tomarán cartas en el asunto.
- Llueve copiosamente sobre la Capital.
- Lo que comenzó como una marcha pacífica terminó en un enfrentamiento con la policía.
- Los antecedentes fueron entregados por una fuente cercana.
- Los delincuentes se enfrentaron a tiros con la policía.
- Los hechos que han conmovido a la opinión pública.
- Los manifestantes expresaron su repudio.
- Los sujetos huyeron con rumbo desconocido.
- Momentos de angustia y desesperación vivieron los familiares de las víctimas.
- Nadie se explica lo sucedido.
- No hubo víctimas fatales que lamentar.
- Nos vamos a una pausa comercial. No se vaya.
- ¿Qué siente (…al regresar al país… al recibir este premio…al haber ganado/perdido las elecciones…al dejar el cargo…al haber sido nombrado…) ?
- Se dará inicio en breves minutos.
- Se ha constituido una mesa de diálogo.
- Sus restos mortales.
- Un clásico del fútbol.
- Un confuso accidente.
- Un frente de mal tiempo.
- Un hecho sin precedentes en la historia de nuestro país.
- Un nutrido prontuario policial.
- Un renovado repertorio.
- Un voraz incendio.
- Una apretada agenda.
- Una entrevista exclusiva.
- Una fuerte suma de dinero.
- Una ola de frío polar.
- Una vez más la realidad supera a la ficción.
- Volvemos a reiterar.
- Volvemos en breves instantes.
- Este ha sido el trabajo de Claudio Cliché y Reinaldo Reiterativo, para EmeEne (Malas Noticias).

domingo, 24 de octubre de 2010

AMARILLISMO

La expresión “Prensa amarilla” es utilizada por primera vez por los directivos del diario “New York Press”, en el siglo XIX, debido a una pelotera entre los periódicos gringos “New York World” y “New York Journal”, que se descalifican mutuamente por el primer comics impreso a colores y de tirada masiva en USA, en la que el personaje principal es un cabro sucio, calvo y descalzo, llamado “Yellow kid”, que se comunica mediante textos satíricos escritos en su túnica amarilla.
“Los llamamos amarillos porque son amarillos” es  la frase, intraducible al castellano, es un juego de palabras, porque amarillo, además de referirse al color, en inglés significa cobarde y cruel.
Lo que pretendo decir, es que estos diarios son sensacionalistas, privilegiando información e imágenes en las que abundan los accidentes, la sangre, los crímenes, el adulterio, los escándalos políticos y enredos de sábanas y colchones de los artistas de cine y del espectáculo en general.
Y desde aquellos años, 1895 y 1898, el amarillismo no se ha detenido, al contrario, ha crecido como una bola de nieve rodando y han proliferado, internacionalmente, medios impresos y programas de televisión dedicados, exclusivamente, al cahuín, el pelambre y a ventilar los trapitos sucios de personas, que por alguna u otra razón, salen del anonimato y se convierten en “celebridades”.
Los comunicadores han dejado de lado el código deontológico: el respeto a la verdad, investigar los hechos, perseguir la objetividad, contrastar datos, diferenciar con claridad entre información y opinión, respeto a la presunción de inocencia y rectificación de las informaciones erróneas. Tienen otras motivaciones. 
Con la idea fija de una rentabilidad exitosa o subir el rating del medio en el que trabajan, recurrir a lo más fácil, barato y asqueroso: el morbo. Invocando el interés del público, porque ellos, interpretan, perfectamente, lo que nos interesa,  (tal como los políticos, que nos repiten: “sabemos de sus necesidades”… que después no hagan nada al respecto, es otro cuento, pero, en una campaña electoral, suena bonito y la utilidad social, nos entregan, a diario, testimonios de sicarios, traficantes, mujeres maltratadas, violadas, imágenes de víctimas de guerras, accidentes o catástrofes naturales o entrevistas a familiares que Acaban de sufrir la pérdida de un ser querido, si lloran en pantalla, tanto mejor. Todo en nombre de la audiencia. Porque el morbo, considerado una patología social, “vende”, y, como afirman algunos sociólogos, es por la necesidad inherente que tenemos los seres humanos de alimentarlo y… siempre queremos más.
Inescrupulosamente, los medios, convierten la información en mercancía, se jactan de la “exclusividad” (fíjese bien ¿ah?...fuimos los primeros) y comercializan, por una obscena cantidad de dinero, la dignidad de las personas en un fatuo programa estelar de domingo. No importa la carga psicológica que tenga encima el entrevistado, en tanto que, con su testimonio, tenga a la gente con el poto pegado al sillón, para que los productos publicitados en la pausa comercial, generen suculentos ingresos económicos para sus emisores. 
Poco o nada interesa si al hacer pública cierta información se está dañando la reputación de la persona, la vida de su familia o hiriendo susceptibilidades. Sólo importa la audiencia, el rating, y las ganancias que conlleva todo ello. 
Se invade la privacidad de los protagonistas de la noticia y hasta irrumpen en una propiedad privada, para conseguir, en lo posible, una imagen comprometedora. Presionan a los entrevistados para que expresen algo fuerte contra alguien, una opinión que genere polémica y amerite un titular que deje a todos con la boca abierta.
Pero, si no hubiera demanda, la oferta moriría implacablemente. Es una pena constatar el éxito que tienen los “Talk y Reality shows” y que los gatuperios de la farándula criolla sean manejados por una gran mayoría, todos están informadísimos, para nadie pasan inadvertidas las nuevas tetas de silicona de alguna bailarina anoréxica, del enésimo novio de una modelo hueca y del último embrollo etílico de un cantante en decadencia.
Con el amarillismo, el periodismo ha caído, irremediablemente, al fondo del maloliente tarro de la basura mediática, perdiendo el norte de su misión fundamental en la sociedad: informar, educar y entretener.

(Interesante: El propietario del “New York World”, calificado de amarillista, es quien fundó, en 1892, la primera Escuela de Periodismo del mundo e instituye el premio que lleva su nombre: Pulitzer)